EL VALLE DE LAS TINIEBLAS | Reflexiones

Escuchar la voz de nuestra alma y fusionarnos con ella, es conectar nuevamente con nuestro origen divino, que es unidad y amor incondicional. Es la resurrección de la energía de Cristo, el paraíso que tanto nos habían prometido. Sin embargo, para llegar a ese paraíso prometido debemos atravesar el valle de las tinieblas. Un viaje que requiere de coraje, aceptación y entrega, y también de paciencia y compasión para abrazar cada paso, aunque sea doloroso.

El bicho vino con la tarea de ponernos frente al valle de las tinieblas, dejando a la luz nuestra sombra para que la reconozcamos y la atravesemos, integrando en el proceso todas las enseñanzas que trae aparejadas.

La vida nos obliga hoy a atravesar la oscuridad que creamos y acumulamos durante siglos. ¿Cuál va a ser la decisión de cada uno de nosotros? ¿Vamos a seguir resistiéndonos a emprender este viaje, generando así más dolor en nuestros cuerpos y en el planeta? ¿O vamos a preparar la mochila, tomarnos de la mano y dar el primer paso?