Compartir bienestar 9

COMPARTIR BIENESTAR – DÍA 9

«LA PRESENCIA DETRÁS DE TODO«

Mensaje introductorio

¿Cómo están? Yo particularmente sintiendo que hoy es un día renovador y de mayor claridad. Cada día antes del amanecer me levanto con ilusión por saber qué recurso surge para internalizar y compartir. A veces esta expectativa carga el proceso y lo obstaculiza. Otras veces lo colorea. ¿Qué es lo que hace que el resultado sea uno o el otro?

El material que tengo para compartir con ustedes hoy responde un poco a este interrogante. Nos invita a vernos como ese Ser que está detrás de todo y observando lo que ocurre en nuestro interior y en el exterior. Ese Ser que no es algo separado, sino una expresión de la esencia divina/fuente de todo lo que es/Dios/conciencia infinita, en la que estamos inmersos.

La invitación hoy para nosotros es a abrirnos al encuentro con ese Ser que somos. Aquel que nos permite observar desde cierta distancia la realidad, de manera de no involucrarnos demasiado y ser arrastrados. Aquel que nos permite aceptar lo que vivimos tal como es. Comprender una y otra vez que lo que necesitamos está exactamente en nuestro presente y que, así como es, es perfecto.

Aunque resulta fácil decirlo, vivenciarlo requiere de entendimiento y de práctica. Para ahondar en estos temas tenemos hoy 3 recursos, que les recomiendo abordar en el siguiente orden: 

  1. Audio: El poder del Ser
  2. Lectura del Material
  3. Audio: La casa de huéspedes

Nos animo a involucrarnos en cada uno de ellos y a practicar la apertura para encontrarnos con nuestro Ser, desde la presencia aquí y ahora. Elevarnos con los pies bien en la tierra.

Hoy los saludo con un NAMASTE, que significa “El Dios que hay en mí saluda al Dios que hay en ti”.

Material

¿No piensa usted que es una buena idea usar la meditación formal como una manera de limpiar el tráfico mental a fin de que el cuerpo/mente sea más receptivo a la energía de la iluminación?

Si la meditación formal acontece, entonces acontece. No hay nada que usted pueda hacer al respecto. Sin embargo, es posible comprender que ahí no hay nadie que pueda elegir. También puede verse que la idea del tráfico mental y del cuerpo/mente es una ilusión. Profundice en su consciencia y siga preguntando «quién» es el que quiere meditar. ¿Quién es el que posee el tráfico mental o los bloqueos emocionales? ¿De dónde vienen? ¿De dónde viene cualquier pensamiento o emoción? Así, una vez que hay una dedicación a «lo que es», entonces esto se vuelve una meditación continua y viva, y, por consiguiente, no parece haber ninguna razón por la que uno deba formalizarla. Está aconteciendo en esta habitación justamente ahora. Todo el mundo está meditando y todo el mundo es meditación. Vea que cuando usted hace una pregunta, el uso mismo de la voz es la expresión infinita. No se necesita la respuesta; pero su escucha misma a la respuesta es también la expresión infinita, ya sea que usted comprenda o no la respuesta.

¿Está diciendo que los procesos terapéuticos –como el coaching, el renacimiento, etc.- no tienen ningún valor en la preparación de alguien para estar más abierto a la liberación?

No hay nadie al que preparar para la liberación, pues no hay nadie que tenga que ser liberado. 

Bien, ¿pero no hay alguien que sea más feliz consigo mismo al estar más abierto y disponible?

Todo lo que tenemos entonces es alguien que es más feliz consigo mismo. No hay ninguna regla. No se requiere ninguna condición antes del despertar. Aquí estamos hablando de una energía, de una luz que es la fuente de todo lo que es. Esta energía es impersonal. Está totalmente desinteresada de todo lo que está aconteciendo aparentemente en un cuerpo/mente ilusorio. De hecho, lo que está aconteciendo es nada. Es solo soñado. Yo diría que la energía divina puede absorber todo en un único gesto atemporal, pero eso no es necesario. La oscuridad es solo «aparente», es la ilusión de que no hay luz. No hay diferentes texturas o niveles de oscuridad. Cuando la luz aparece, no hay ninguna oscuridad. Y como no hay niveles de oscuridad, tampoco hay niveles de progreso hacia la luz. El problema con la terapia es que presupone que hay un problema. En términos psicológicos parece haber un viaje desde el negro, a través del gris, a un gris más ligero, que es más soportable. Puede parecer que alguien progresa desde un estado incómodo, o incluso de malestar, a un estado mejor; así es como la conciencia quiere experimentarse a sí misma. Pero en lo que se refiere al despertar, no está aconteciendo realmente nada, porque el despertar emerge cuando ya no es más el sí mismo aparente separado.

¿Pero qué hay sobre cosas tales como el yoga?

Ciertamente, estas técnicas pueden acercarle a uno a una aceptación de la nada. Una entidad separada no puede llevarse a sí misma a su propia destrucción. El hacedor no puede hacer una práctica a fin de descubrir al no-hacedor. No obstante, la experiencia de cada uno es única y exactamente apropiada para cada uno, y si eso incluye la meditación o el yoga, entonces eso es lo que acontecerá. Todo lo que está aconteciendo aparentemente contiene la invitación, incluso comer una hamburguesa, volar una cometa o sentarse en la posición del loto. Es solo nuestra intención o expectativa lo que obstaculiza nuestra comprensión. 

¿Está sugiriendo que el despertar puede acontecerle a cualquiera en cualquier momento, independientemente del estado en el que esté?

Sí, así es. De hecho, conozco a alguien que era una antigua comerciante y que no tenía absolutamente ningún interés en nada de lo que hablamos aquí. Cuando conducía su coche en sus actividades de negocio, el despertar simplemente aconteció, y después ella solo pudo describir el acontecimiento como una sensación abrumadora de retroceder simplemente al trasfondo, con todo lo demás pareciendo quedarse al frente. En su caso, esto cambió totalmente su vida. Ciertamente, esto no acontece siempre, y algunas gentes continúan de la misma manera que antes, pero tienen una percepción totalmente diferente. Seamos claros sobre esto: lo infinito es todo lo que hay, y como consecuencia de ello, las reglas o modelos que nuestras mentes querrían hacerse de cualquier tipo de despertar, simplemente no se aplican.

Así pues, ¿no hay ninguna manera en que podamos prepararnos a nosotros mismos a fin de ser mejores receptáculos?

Nuevamente usted está viendo esto solo desde el punto de vista de la individualidad separada. No hay ningún receptáculo; usted es ya la expresión infinita. Todo lo que puede hacer es llegar a ver que para usted no hay nada que hacer. Eso es un paso enorme; es revolucionario.

En la meditación formal, a veces encuentro que aquí ya no parece haber nadie, y que hay simplemente una vasta nada abierta que también se siente muy viva. Pero cuando ceso esta meditación y vuelvo a mi vida cotidiana, ese espacio no es visible. ¿Cómo puedo reconciliar estas dos situaciones?

Esta presencia está disponible en cualquier situación, y cuando se conoce por primera vez parece ser muy intensa y poderosa. Cuando la luz disipa lo que parece ser oscuridad, hay un impacto inicial, que es muy reconocible. Sin embargo, cuando la luz se vuelve más constante y hay menos oscuridad aparente, acontece una aceptación de que esto es la manera de ser natural. Cuando la luz abarca la oscuridad, la necesidad de meditar formalmente se hace menor. También se ve que hay periodos de despertar natural y periodos de sueño aparente. 

Una vez que se acepta que todo es la expresión infinita, estos diferentes periodos simplemente ya no importan. Cuando todavía hay una necesidad de que haya uno y no el otro, entonces todavía no ha acontecido la plena realización; y eso es también la expresión infinita.

Usted habla de la luz que disipa la oscuridad como si fuera un proceso en el tiempo. ¿Es esto una contradicción con lo de que no hay ningún proceso?

La expresión «ningún proceso» se refiere a la comprensión, después del despertar, de que no hay nadie que pueda haberlo logrado y de que ningún proceso puede hacer que acontezca. Por otra parte, todo lo que hacemos y somos puede ser llamado un proceso que nos lleva a la orilla del río. Todo es una invitación. Y se ve que no hay nadie que pueda hacer nada para llevar a cabo ninguno de estos acontecimientos. Parece también que la luz disipa la oscuridad aparente a través de un periodo de lo que nosotros creemos que es tiempo. Sin embargo, cuando acontece, acontece dentro de la atemporalidad de «lo que es».

 TONY PARSONS: “Lo que es”

 

Marilín Zijlstra – Octubre 2020