Compartir bienestar 15

COMPARTIR BIENESTAR – DÍA 15

«LAS CREENCIAS»

Mensaje introductorio

Llegamos al día 15 de este hermoso recorrido que nos lleva a reflexionar sobre muchos temas profundos que nos tocan en el día a día, a veces, sin darnos cuenta. ¡Qué intenso se está poniendo esto! Los temas que compartimos en general tienen muchas implicancias y, algunos de ellos, son complejos, lo cual nos puede generar agobio y hasta ganas de abandonar.

En este sentido, me parece importante que nos apoyemos en nuestro lado intuitivo, ese que nos indica qué parte de lo que estamos leyendo o escuchando es la que necesitamos internalizar en este momento. Es esa percepción sutil que nos guía, ese escalofrío que sentimos cuando leemos una palabra determinada, ese recuerdo que se dispara y nos da alegría al escuchar el audio o esa frase que surge en nuestra mente mientras vamos recorriendo el material. No necesitamos aprender todo hoy, de hecho, es imposible.

Cada uno de nosotros estamos en un punto específico y absolutamente personal de nuestra evolución, y en este Compartir cada uno tomará exactamente lo que necesita si permanece atento a las señales. Tomemos cada día y cada tema como un disparador, y practiquemos el integrar todas nuestras partes en el proceso, escuchando a nuestra mente, sintiendo a nuestro cuerpo y percibiendo nuestras emociones. Y, sobre todo, no le pongamos carga a algo que nació para ser disfrutado.

Hoy hablamos de las creencias, ¡vaya tema si los hay! Ayer decíamos que, cuando nos abrimos a escucharnos, empezamos a notar cómo nuestra mente emite juicios hacia nosotros o hacia los demás. Los juicios son un resultado de nuestras creencias, las cuales hemos ido adoptando y construyendo a lo largo de nuestra historia personal.

No hay nada malo en tener creencias, incluso si las mismas son “negativas”, ya que todo lo que nos trajo hasta acá fue necesario para ir atravesando cada situación en nuestras vidas. Lo que sucede es que medida que vamos avanzando, en el momento justo y perfecto, se van activando aquellas creencias que ya cumplieron su función. Y de repente un día empezamos a cuestionar si realmente determinada creencia que sostuvimos toda la vida, concuerda realmente con nuestra verdad interior. ¡Gualá! Estamos frente a ese instante mágico, esa señal que nos muestra que ha llegado el momento de elaborar esa creencia, soltarla y crear una nueva que se adapte a nuestro sentir actual.

Para hacer una primera aproximación al tema, les comparto un texto de Robert Williams sobre las creencias, en particular sobre aquellas que afectan nuestra salud física, y un audio que podrán encontrar en este link, en el cual nos enseñan paso a paso un método para trabajarlas.

¡Que haya más instantes mágicos en nuestra vida!

Material

SALUD Y CUERPO

… independientemente de los suplementos que toma y qué tipo de ejercicio hace, cuando todo está dicho y hecho, es su actitud, sus creencias y sus patrones de pensamiento diario los que tienen el más profundo efecto en su salud.

Christiane Northrup, MD, La Sabiduría de la Menopausia

Nuestra salud es el fundamento de nuestras vidas. Como sugiere la cita del Dr. Northrup, nuestras creencias, actitudes y patrones de pensamiento, pueden crear salud o enfermedad. La ciencia occidental está finalmente reconociendo este enlace y está empezando a estudiar sus ramificaciones para el cuidado de la salud en los Estados Unidos. Otras culturas, incluida la china, polinesia, y los nativos americanos, han estado utilizando esta conexión de la mente y el cuerpo, como una herramienta importante de curación desde hace siglos.

Todo un espectro de estudios científicos en el campo de la psiconeuroinmunología, apoya las conclusiones de una personalidad «resistente a la enfermedad», así como una personalidad de «auto-sanación”. Personas con estos rasgos de personalidad, gozan de mejor salud que la población en general. Algunos de estos rasgos son: el entusiasmo, la capacidad de mantenerse alerta, la capacidad de respuesta, la curiosidad, la seguridad, la autoestima y la alegría. Otras cualidades y atributos de las personas sanas son: la habilidad para expresar la ira, resolver los miedos, gestionar la pérdida, perdonarse a sí mismo y a otros, y ver el mundo lleno de esperanza. Los rasgos de personalidad saludables cuentan con el apoyo de creencias subconscientes saludables.

Mucho se ha investigado y escrito sobre el campo de la psiconeuroinmunología en los últimos años, incluyendo ideas esclarecedoras sobre el poder de las creencias que afectan a nuestra biología. (…) Las creencias son la fuerza motriz detrás del fenómeno conocido como el efecto placebo. Si bien todavía muchos, en la comunidad médica, se refieren de forma peyorativa sobre el efecto placebo, es una realidad innegable que la ciencia no ha podido explicar de manera adecuada o mostrar los estudios clínicos contrarios. El efecto placebo representa el poder de las creencias en la ecuación para la sanación. Como Herbert Benson, MD, dice en su libro: Sanación eterna: El poder y La Biología de las creencias,

Aunque la ciencia, no puede medir ahora la mayoría de las miríadas de interacciones que ocurren en el cerebro, no debemos ignorar la investigación sobre el cerebro, que demuestra, que las creencias se manifiestan a través de nuestro cuerpo.

En lugar de querer eliminar el efecto placebo por medio de estudios científicos, tal vez es hora de que lo resolvamos y con ello aprender a aprovechar sus beneficios. El poder del placebo como un agente curativo, está directamente relacionado con el poder de nuestras creencias y percepciones. Dado que el «ingrediente activo» en el efecto placebo es la percepción, renombrándolo, el efecto de percepción será una descripción más exacta de este poderoso agente de sanación. Este punto queda ilustrado por la siguiente historia real:

Una familia americana, descendiente de un país del bloque oriental, y que todavía tiene muchos miembros de la familia que viven allí, cuenta esta historia real. Durante el período de disturbios políticos y sociales en Europa a finales de los 80, en la medida que los regímenes comunistas fueron colapsando y reorganizándose, las comunicaciones con los países del bloque oriental se hicieron extremadamente difíciles. La familia ya radicada en los Estados Unidos, recibió una carta urgente de sus familiares que solicitaban ayuda en forma de suministros, todo lo que pudiera hacer la vida un poco más fácil. La carta tardó meses en llegar a los Estados Unidos.

Cada uno de los miembros de la familia reunió diversos objetos, y todos los suministros fueron enviados juntos. Después de casi seis meses, recibieron una carta de los familiares, muy agradecidos por los suministros; y por lo que estaban más agradecidos fue por el medicamento. Había ayudado a tantos en la familia, especialmente a algunos de los miembros de edad avanzada, que habían visto una mejora significativa en su salud. Se les fue agotando el medicamento y empezaron a racionarlo hasta que pudieran recibir más. La familia se reunió. ¿Qué medicamento? Nadie podría recordar el envío de ningún medicamento. Con el deseo de ayudar, quisieron reconstruir de nuevo el paquete lo mejor que pudieron, enviando todo lo que ellos recordaban haber enviado antes. También incluyeron un mensaje urgente: «¿Cuál es el medicamento que está ayudando tanto? Si no está en el paquete, nos lo informan para que podamos enviar más de inmediato».

Una vez más, las comunicaciones se demoraron, y pasaron varios meses antes de que obtuvieran una respuesta. Los familiares estaban muy agradecidos de los suministros enviados en el segundo paquete, pero el medicamento no había sido enviado. “¡Por favor, por favor, envíen más Lifesavers ® (dulces Salvavidas®) – nos han hecho tanto bien!»

Si el poder de la percepción pudo causar que un caramelo popular cambiara la salud en las personas, como si se tratara de medicina, ¿cuáles son las posibilidades de utilizar el «efecto de la percepción», en una forma deliberada, para apoyar la salud en pacientes con una variedad de problemas físicos o psicológicos, desde resfriados hasta cáncer, desde la ansiedad hasta la depresión?

Al aprender a acceder directamente a la mente subconsciente, las creencias negativas que sabotean el comportamiento y el bienestar pueden ser cambiadas en las creencias que los apoyen. Aunque las siguientes frases de creencia representan sólo una pequeña muestra de las creencias que puedan estar afectando tu salud, te permitirán realizar una rápida evaluación para comprobar si estas creencias subconscientes están apoyando tu salud o están creando dificultades.

Ejemplos de Creencias:

  1. Mi cuerpo se cura a sí mismo, de manera natural y rápida.
  2. Acepto la salud como una parte natural de mi vida.
  3. Yo soy una buena persona y merezco ser saludable.
  4. Me encanta y acepto mi cuerpo tal como es y con sus cambios.
  5. Quiero expresar mi ira abierta y honestamente.
  6. Trato a mi cuerpo como a la realeza.
  7. Me siento seguro, firme, y confiando en el mundo.

ROBERT M. WILLIAMS: “PSYCH-K: La pieza paz que falta en tu vida”

 

Marilín Zijlstra – Octubre 2020