Compartir bienestar 12

COMPARTIR BIENESTAR 2020 – DÍA 12

Bienvenidos

En el día de hoy continuamos explorando el camino a través del cual podemos encontrarnos con nuestro Ser interior, nuestra esencia. Los textos que les comparto a continuación nos invitan a amigarnos con todo lo que somos y con todo lo que nos pasa por dentro, sin juzgarnos, sin castigarnos, sin rechazar nada. Nos enseñan a colocarnos en una postura de fuerte conexión con el ahora, pero desapegada, es decir, que no se deja arrastrar por las corrientes emocionales o mentales; y, además, una postura sumamente compasiva y amorosa.

Los animo a practicar diariamente el colocarse en ese lugar, en esa Presencia que somos y que está ligeramente detrás de todo, desde donde se siente una calma y paz interior que no se pueden describir. La música nos acompaña una vez más en este proceso de conexión, accediendo a través de este link.

Namasté, Marilín.

 

 

ACEPTARSE PARA ENCONTRARSE

 

DIÁLOGO 4

Muchos maestros recomiendan la meditación como una manera de detener la mente o de ir ciertamente más allá de ella. ¿Qué piensa usted?

¿Por qué detener la mente?

Porque me aleja de la paz y la serenidad que anhelo.

¿Dónde está la mente justamente ahora?

Está aquí, hablándome, cuestionando y analizando lo que usted está diciendo.

¿Siente usted que ese es el trabajo de la mente?

Sí. Principalmente la mente es lo que uso para comprender y controlar lo que ocurre en mi vida.

¿Y dónde está usted?

Yo estoy aquí (señala la cabeza), en la información que me está permitiendo responder a esta pregunta.

¿Vive usted en su cabeza con esa información todo el tiempo?

La mayor parte del tiempo del día la paso en el pensamiento.

¿Y quién es el que ve que eso es así?

Yo.

Así, pues, usted ve a la mente funcionando y a los pensamientos surgir y retroceder.

Sí.

¿Y es esa actividad lo que usted es?

[Larga pausa] … No, no se siente exactamente así.

Así pues, ¿tiene usted una sensación de algo que observa surgir y retroceder estas actividades?

Algo así. Se siente como si hubiera algo por encima y detrás de lo que se observa justamente ahora.

Bien, ¿cómo es ese lugar?

[Larga pausa]…  Es como un vacío que está totalmente desinteresado de lo que está aconteciendo.

¿No hay ningún juicio?

No, simplemente visión.

¿Qué piensa usted que es?

Se siente que es el fondo de todo lo que soy.

¿Y cómo se siente eso?

Muy tranquilo, pero también muy vivo.

Eso es su casa, eso es; eso es ya lo que usted es.

[Larga pausa]… ¡Sí, eso es! Y lo he conocido antes, pero parece venir e irse.

Realmente, lo que nosotros somos no tiene nada que ver con mentes tranquilas, con muertes de ego, purificaciones o cualquiera de las ideas que se nos han enseñado sobre los estados en que deberíamos estar. Este tipo de enseñanzas solo tiene que ver con las predisposiciones personales. Siempre es atractivo para la mente cuando se ofrece un método o una técnica para tranquilizarla o matar al ego. Para la mente no hay ninguna posibilidad de tranquilizar a la mente; y una vez que se reconoce que lo que usted es, es la conciencia tranquila y silente que ve operar a la mente y sus actividades, entonces se reconoce también que no hay ninguna necesidad de tranquilizar la mente. Todo es muy simple, ciertamente. Lo que nosotros somos es solo el trasfondo, asentado justamente ahí, esperando que nos detengamos en alguna parte y veamos el asunto. Una vez que acontece esto, entonces comenzamos a tener un sabor diferente sobre lo que nosotros somos”.

TONY PARSONS: “Lo que es”

 

EXPLORAR LA COMPASIÓN HACIA UNO MISMO MEDIANTE LA REDACCIÓN DE UNA CARTA

“Piensa en un amigo imaginario que tiene una actitud cariñosa, tolerante, amable y compasiva. Imagina que ese amigo ve todos tus puntos fuertes y tus debilidades, incluyendo el aspecto de ti mismo sobre el que acabas de reflexionar. Piensa en lo que siente ese amigo por ti, en cómo te quiere y te acepta tal como eres, con todas tus imperfecciones humanas. Ese amigo reconoce los límites de la naturaleza humana y es agradable y comprensivo contigo. En su gran sabiduría, entiende tu historia vital y las miles de cosas que te han ocurrido y que han hecho de ti la persona que eres. Tus defectos están relacionados con muchas cosas que no siempre has escogido: tus genes, tu historia familiar, tus circunstancias vitales…Elementos que están fuera de tu control.

Escribe una carta dirigida a ti mismo desde la perspectiva de ese amigo imaginario. Céntrate en los defectos por los que tiendes a juzgarte. ¿Qué te diría ese amigo sobre tu “defecto” desde la perspectiva de una compasión ilimitada? ¿Cómo transmitiría la compasión profunda que siente por ti, sobre todo por lo incómodo que te sientes cuando te juzgas con tanta dureza? ¿Qué escribiría ese amigo para recordarte que eres humano, que todas las personas tenemos puntos fuertes y débiles? Y si crees que ese amigo podría sugerirte posibles cambios, ¿cómo serían esas sugerencias si surgieran de un profundo sentimiento de comprensión y compasión incondicional? Mientras te escribes a ti mismo desde la perspectiva de ese amigo imaginario, trata de llenar tu carta de un claro sentido de aceptación, amabilidad, cariño y deseo de salud y felicidad por parte de esa persona hacia ti.

Cuando termines la carta, déjala un momento. Después, reléela y deja que las palabras te inunden. Siente cómo te llega la compasión, cómo te calma y te consuela como si se tratase de una brisa fresca en un día muy caluroso. El amor, la conexión y la aceptación son derechos de nacimiento. Para reclamarlos solo tiene que mirar en tu interior”.

KRISTIN NEFF: “Sé amable contigo mismo”